“El Trabajo” es una obra teatral en la que Federico León expone los talleres de teatro que dicta desde hace quince años. La obra aborda desde el humor las atribuciones terapéuticas que se toman los profesores de teatro y muestra con ironía los riesgos de volverse coaching, terapeuta o gurú de los estudiantes.
En esta obra de teatro, Federico León toma como punto de partida los talleres que dicta desde hace quince años y expone su propia práctica en el escenario, incluyéndose como intérprete junto al actor Santiago Gobernori y la abogada Beatriz Rajland. El punto de partida es un biodrama escrito, dirigido y protagonizado por Federico León sobre su propio trabajo docente en sus clases de actuación desafío con el que se encuentra a la altura por haber logrado un espectáculo muy entretenido con excelente ritmo sobre la didáctica en la enseñanza de actuación.
“El trabajo” pone en escena a un grupo de participantes de un taller en busca de una forma de experimentación radical. Matías, Marian y Dina aplican una serie de reglas, acuerdos, mandamientos y protocolos estrictos. Prácticas, autodisciplina y accidentes. Apego y desapego, penitencias y licencias. Atravesar pruebas temerarias sin medir las consecuencias, experimentos que no se sabe cómo o dónde van a concluir. Bajo un constante estado de disciplina y observación, el grupo se entrega a un trabajo de auto-transformación. En este laboratorio en los bordes de la teoría-práctica y la práctica-teórica, los resultados son tan imprevisibles como brutales.

El tema de la obra es muy especifico como pocas veces visitado como temática central en el teatro independiente. La propia obra al estar inspirada en los talleres del propio dramaturgo, juega con los limites entre la práctica y la teoría haciendo muy divertido para el público en general, un debate ético muy especifico sobre la ética pedagógica de los profesores de teatro.
El “Manual de autodefensa para estudiantes de teatro” es un texto de Alberto Ure incluido en su libro Sacate la careta . En él, Ure utiliza un tono ácido, irónico y provocador para advertir a los aspirantes a actores sobre las dinámicas de poder y las trampas de la formación teatral. Para Alberto Ure, el rol del docente de teatro es una figura de poder absoluto y potencialmente peligrosa que el alumno debe aprender a cuestionar para no terminar alienado como quien sigue una secta. Su visión se basa en desmontar la la idealización del maestro de teatro como un guía espiritual o moral. Critica la idea de que el estudiante deba “entregarse” ciegamente al docente. Para Ure, esta entrega suele esconder una relación de sumisión donde el maestro busca que el alumno se convierta en su espejo o en un seguidor devoto.
Cuantas veces hemos escuchado en Buenos Aires, una ciudad psicoanalizada, la recomendación psicoterapéutica en el consultorio de probar con un taller de teatro. “El trabajo” de Federico León nos muestra con que facilidad un profesor de teatro puede transformarse sin darse cuenta en un coach motivacional que pretende enseñarle que es la vida a una señora que lo dobla en edad y clausurar todo tipo de aprendizaje para un actor de su generación. La enseñanza de la actuación al confundir la didáctica con la clínica y los efectos terapéuticos que pueda tener la actuación, pone en riesgo al aprendiz. Y además encierra al maestro en su propia y grotesca jaula intelectual, tal como muestra esta recomendable propuesta de Federico León.
Cuando: Viernes y sábados a las 20 hs.
Donde: ZELAYA, Zelaya 3134, Abasto.

Alan Robinson nació en 1977, en Buenos Aires, Argentina. Egresó como licenciado y profesor de arte dramático. Publicó novela, dramaturgia y ensayos. Enseña literatura, psicología social y finanzas.